Re-Medios - Una mirada crítica a los medios

¿Tenemos la posibilidad de cambiar lo que no nos gusta de los medios? Aparentemente no, pero el mundo está cambiando y los lectores tenemos más poder. Ha llegado la hora de hacer periodismo y opinión 3.0

Re-Medios - Una mirada crítica a los medios

¿Tenemos la posibilidad de cambiar lo que no nos gusta de los medios? Aparentemente no, pero el mundo está cambiando y los lectores tenemos más poder. Ha llegado la hora de hacer periodismo y opinión 3.0
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Terra Blog

28.11.06

La opinión duerme, los problemas despiertan

Una de estas noches trasnoché ¿La razón? ‘Ver’ en la televisión algo de ‘la opinión’ de cualquier tema del día. Fue una batalla contra el sueño porque los espacios en los canales privados han destinado una franja absolutamente inhumana para la opinión: A las 11:40 p.m.. Me pregunté por qué cualquier ciudadano como yo tiene que someterse a esas condiciones cada vez que quiere informarse, apoyar o contradecir opiniones que se haya formado en el día sobre cualquier hecho. Perdónenme si sueno reiterativo, pero es imposible que haya opinión pública si las personas no tienen los medios a su servicio. Por supuesto, la opinión pública no son solo los medios de comunicación, sino lo que se gesta en la calle, lo que se construye en la esfera de lo público, alimentado desde muchas fuentes y (de paso) múltiples intereses. Pero en países como los nuestros donde la participación estimulada desde lo estatal está en ciernes, los medios de comunicación muchas veces suplen (o deberían suplir) por lo menos parte de esos vacíos.

La opinión pública, aunque es distinta a la opinión del público, a menudo es definida como la tendencia o preferencia -real o estimulada- de una sociedad hacia hechos sociales que le reporten interés. Para Jürgen Habermas, la opinión pública es un “debate público en el que se discute sobre las críticas y propuestas de diferentes personas, grupos y clases sociales”. En otras palabras, Habermas propuso sus ideas sobre la Acción Comunicativa en la que la discusión pública es “la única posibilidad de superar los conflictos sociales, gracias a la búsqueda de consensos que permitan el acuerdo y la cooperación a pesar de los disensos”.

Me atrevo a decir, con algo de miedo, que la sociedad colombiana y probablemente varias de las sociedades latinoamericanas son un absoluto disenso. Por supuesto existen algunos consensos, pequeños pactos sociales que nos dan esperanzas, sobre todo en la formulación de acuerdos en el plano rural, en resguardos indígenas y algunos otros colectivos. Pero en esa basta sociedad urbana que es la que en términos prácticos termina estimulando las decisiones trascendentes, el disenso se impone y muchas veces de manera irracional.

¿Cuál es el papel de los medios de comunicación? En mi modesto criterio, reflejar el disenso, ponerlo sobre la mesa, abrirle los micrófonos. El disenso, per se, no es un problema; el problema está en descotextualizarlo, en permitir que haya una imagen de unanimismo cuando cantidades importantes de ciudadanos disienten de las voces absolutistas. Los medios son la plaza pública de nuestro tiempo, el lugar donde se trafican las ideas y donde se hace una puesta en escena de la sociedad ¿Qué sociedad? Esa es una de las dificultades: saber para qué públicos hablan los medios y qué sociedad es la que ellos estarían reflejando.

Aquí no sabemos. La televisión -que podría ser ese gran agente de cambio en la construcción de ciudadanía- está muy ocupada hoy en calcar formatos de realities shows y coproducir telenovelas en Miami ¿Dónde y a qué horas se pueden ver opiniones y opinar? Tarde, muy tarde a menos que el ciudadano oiga radio y sintonice programas como Hora 20 o se pase al canal institucional que realiza unos programas muy aburridores de opinión donde la narrativa y estética visual de su producción reproduce las adormilantes atmósferas de posguerra, que a la larga terminan ahuyentando a las audiencias.

En Colombia podrían hacerse buenos programas de información y de opinión si se contara con la voluntad política de la industria de medios para hacer pactos colectivos por la construcción de los público.

Mientras tanto, la opinión no tiene espacios y la blogosfera, mi gran esperanza, aún es un privilegio no masificado, una esfera conocida apenas por unos pocos en mi país, que es el mismo suyo amigo lector.

  • Creado por  victorsolano Creado por victorsolano
  • Posteado en 16:56:41
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