¿Cómo es posible que si en 1992, más de 1.200 personas se llevaron casi cuatro toneladas de oro de la cultura de Malagana (Palmira, Valle), hoy, 15 años después y a solo 10 kilómetros, las autoridades anuncien que lo único que encontraron en 46 tumbas fue un miserable collar de caracoles?
La pregunta se la hace en su sitio web, Gilda Mora, que aunque no es arqueóloga profesional si es una ciudadana juiciosa que se pregunta lo que todos deberíamos hacer como ejercicio político: “¿Por qué?”. La cifra de las aproximadamente cuatro toneladas no es oficial porque precisamente es lo que se calcula que pudieron llevarse los centenares (4.000 dice Mauricio Duque Arrubla) de personas que salieron con bolsas llenas de artefactos de los Señores de Malagana en el 92. “Los guaqueros encontraron hasta 500 millones de pesos de la época en oro de la época”, dijo el arqueólogo José Vicente Rodríguez a la revista Semana en un artículo del 21 de febrero de este año.
Las autoridades anunciaron hace pocas semanas que mientras se hacían ciertos trabajos en lo que será el nuevo estadio de fútbol del club Deportivo Cali, los arqueólogos encontraron 46 tumbas. El hallazgo es obra de antropólogos de la Universidad Nacional y de miembros del Instituto Vallecaucano de Investigaciones Científicas (Inciva). Le pregunté a Mora si no sería que en el asentamiento de la terraza de Palmaseca (en el estadio) no era posible que allí no hubiese oro y me respondió que siempre, los señores de Malagana escondían a sus muertos con sus ajuares de oro.
Es curioso que Juan de Castellanos en su célebre Elegías de Varones Ilustres de Indias relatara que ya en esa época de conquista, las cantidades de oro encontradas a los de Malagana eran abismales:
“…Con el hierro de la bandera cala, Y el asta mete con entrambas manos:
Encontró con finísima chaguala
Que pesaba trescientos castellanos;
Entran otros soldados en la sala
Con manos prestas y con pies livianos,
Y en este mismo hoyo que cavaron
Otros cinco mil pesos se hallaron.”
Curioso, porque ahora no ‘aparecen’ más que algunas cerámicas, huesitos y caracoles y eso que una de las tumbas pertenecía a una jerarca sacerdotiza ¿Raro, no?
El estadio comenzó a construirse en 2002 por lo cual es muy posible que existan hallazgos de esa época que me atrevo a decir es posible que no hayan sido reportados. Se pregunta la ciudadana, de manera acertada: “¿Cuantos delegados de Contraloría, Procuraduría, Fiscalía u otros órganos de control del Estado estuvieron presentes en el sitio de excavación día a día y dan fe de los objetos encontrados?”.
Preguntas al aire: ¿Por qué estos arqueólogos han tenido tan ‘mala suerte’ al no encontrar oro y justo en la tumba de una sacerdotiza? ¿Tienen los directivos del Deportivo Cali o los ingenieros de la obra algo que contarnos sobre los objetos encontrados entre 2002 y 2007? ¿Estarán las presuntas piezas de oro de este nuevo hallazgo circulando en el mercado negro esperando al mejor postor como ocurrió en 1992? ¿Al no poder venderse ese oro fácilmente empezaremos a ver más oro fundido en las joyerías? ¿Por qué los medios convencionales no pasaron de registrar el ‘hecho noticioso’ para llegar a hacer preguntas más incisivas a las autoridades?
Así lo registraron los medios; la mayoría solo se dedicó a publicar el cable que envió la agencia EFE:
- Revista Semana
- Universia
- El Tiempo
- Unimedios
- El País (de Cali)
- La W Radio
- Radio Nacional
- BBC Mundo
- El Colombiano
Invito a leer el artículo de Gilda Mora, rico en fotografías de las piezas, fuentes de los medios, declaraciones de funcionarios, fotografía satelital de Google Earth, relatos de cronistas y más recursos narrativos.



Creado por victorsolano
23:18:41
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